dimarts, 30 de juny de 2009

JUAN SABATER, doctor en farmacia, experto en antienvejecimiento

"Lo que yo he hecho ha sido porque la tenía a ella al lado"



Tengo 74 años. Jubilado, pero trabajando 8 horas al día preparando libros y cursos de formación para médicos sobre medicina posgenómica. Casado con Margarita, 4 hijas y 6 nietos. Los políticos de hoy no son los primeros de la clase. Cristiano crítico con la jerarquía católica


¿Setenta y cuatro años, dice?
Esa es mi edad cronológica, pero mi edad biológica, cuantificable con datos biológicos, es de 7 u 8 años menos.

Pero usted tiene enchufe...
Yo me aplico lo que empezamos a predicar hace 12 años, cuando introdujimos en la Clínica Planas de Barcelona la medicina antienvejecimiento. Me fui a EE. UU, aprendí, y hoy soy miembro fundador de la sociedad española de medicina antienvejecimiento.

Usted es un apasionado de la medicina.
Pues sí, de pequeño ya me gustaba todo lo relacionado con la biología y era muy observador, me encantaba Sherlock Holmes.

¿Así llegó a los micro métodos?
Efectivamente, preguntándome: ¿tanta sangre hace falta para hacer un análisis?... A partir de esa pregunta pasamos, en los años sesenta, de pincharle la yugular a un bebé a pincharle el talón y recoger unas gotitas.

Tenía usted 28 años.
Sí, y me llamaron para que dirigiera la clínica universitaria de pediatría. Le debo mucho al doctor Cruz, porque confió en mí cuando yo sólo era un chico que prometía.

Y se dedicó a los niños.
Me di cuenta que había unas determinadas enfermedades que sí se diagnosticaban y trataban tras el nacimiento se evitaba el posterior retraso mental. Me fui a investigar a Boston y a Montreal mientras mi mujer aguantaba la farmacia y el laboratorio.

Farmacéutica como usted.
Sí, eso me permitió volver aquí con toda la técnica necesaria para hacer el diagnóstico precoz de algunas enfermedades metabólicas y la Fundación March me dio 10 millones de pesetas para montar el laboratorio.

Generosos.
Asombroso. Así monté el Instituto Provincial de Bioquímica Clínica que aún existe.

De eso hace mucho tiempo. ¿Qué ha aprendido en la vida?
Que has de esforzarte en perfeccionar cada día tu trabajo (hay que inculcar el esfuerzo a nuestros jóvenes), que la inquietud por la innovación es necesaria y, sobre todo, que debes creer en ti mismo.

Hijo de periodista de La Vanguardia.
Un oficio que daba para poco. Tras la guerra estuvo en un campo de concentración. Durante 6 años mi madre tuvo que despabilar. Pasé una adolescencia dura y bonita.

¿Lo duro puede ser bonito?
La dureza de la posguerra me dio la conciencia de que debía aprovechar los estudios que tanto esfuerzo costaban, terminé la carrera con premio extraordinario. Siempre tuve la convicción de que sería lo que consiguiera por mi mismo.

¿Hombre de una sola mujer?
Literalmente. Margarita ha sido mi amiga, mi compañera de curso, mi amante y mi álter ego. Lo que yo he hecho ha sido porque la tenía a ella al lado. Si alguna vez le cuentan que me lancé al puerto a salvarle la vida a uno que se ahogaba es porque ella me empujó. Mi mujer lo es todo para mí.

Me está emocionando.
Con ella tiré adelante el laboratorio y quiero que conste, porque los hombres nunca decimos nada de la mujer y, en la mayoría de los casos, la mujer ha sido determinante.

¿Cómo se consigue que las cosas funcionen tan bien en el matrimonio?
Hay una regla que yo siempre le he dicho a mis hijas antes de la boda: no apagar la luz de la mesita de noche sin haber solucionado un problema por pequeño que sea, porque no son las cosas gordas las que rompen un matrimonio sino el gota a gota.

Y en el campo de la medicina, ¿qué es lo más importante que ha comprendido?
Que has de tener una gran vocación, una formación continuada, criterio para saber aplicar lo nuevo y saber que el fin de semana te llevas en la cabeza a los pacientes.

¿Algún caso especial?
El de un bebé que sufría fenilcetonuria, una enfermedad que cursa con retraso mental. Gracias al plan de diagnóstico precoz pudimos tratarla. Al cabo de 20 años se presentó en mi despacho una joven que había acabado la carrera de enfermería, pensé que venía a buscar trabajo, pero era ella, venía a darme las gracias y a enseñarme su título.

¿Estas son las cosas que valen la pena en la vida?
Esto te lo paga todo, mire, se lo estoy explicando y se me llenan los ojos de lágrimas.

¿Cuál es el paso más importante que se ha dado en medicina?
La penicilina y la descodificación del genoma humano. Hoy ya no se puede hacer la misma medicina que hace 5 años, lo que pasa es que los médicos no están preparados para la medicina posgenómica. Ahora, conociendo determinados genes de los 30.000, podemos saber los riesgos que tiene cada persona de determinadas patologías.

Volvemos a la medicina preventiva.
Transformada hoy en medicina predictiva que nos permite hacer medicina personalizada. Pero todavía no tenemos todo el genoma encima de la mesa, y a eso me dedico.

¿No piensa jubilarse?
No, lo que estudio es apasionante: poder valorar el estadio biológico de la persona. Eres joven mientras cada día aprendes algo nuevo y tienes ilusión. Fíjese en Rita Levi-Montalcini (Nobel de medicina).

... Sigue dirigiendo tesis doctorales con 100 años.
Es una mujer joven, un treintañero sin ilusiones es un viejo. La tele hace tanto daño, nos mengua la imaginación y el esfuerzo.





Médico entusiasta

Había motivos para entrevistarlo: puso en marcha en Catalunya el plan de diagnóstico precoz de la fenilcetonuria y de hipotiroidismo, pruebas que se hacen actualmente a los recién nacidos en todas las clínicas y que empezó financiando él mismo; instauró en España las pruebas de micrométodos para hacer análisis de sangre; y le acaban de conceder la Creu de Sant Jordi. Pero si lo elegí fue principalmente porque a sus 74 años sigue estudiando e innovando, con pasión, en la medicina personalizada y por un fax que me envió: “Lo importante no es el estado civil de casado, sino el que lo estoy con Margarita (...) Digo que mi edad biológica es 7 u 8 años menos y eso es hoy cuantificable y posible”.



IMA SANCHÍS







dilluns, 29 de juny de 2009

JAMES D. G. DUNN, teólogo protestante, máximo experto mundial en Pablo de Tarso

"No seríamos cristianos si Pablo no hubiese existido"



Tengo 69 años. Soy un escocés que vive en Inglaterra. Soy teólogo, biblista y experto en cristianismo primitivo. Estoy casado y tengo tres hijos y cinco nietos. Soy socialista humanista. Soy protestante: Jesús nos muestra a Dios. Pablo hoy reñiría al Papa de Roma


¿Quién inventó el cristianismo, Jesús de Nazaret o Pablo
de Tarso?
El cristianismo es una amalgama de voces... ¡y la voz de Pablo pesa muchísimo, es primordial, decisiva!

¿Hasta qué punto?
Probablemente no seríamos cristianos si Pablo no hubiese existido.

¿Qué hizo?
De entrada, nacer entre el año 2 a. C. y 2 d. C, aunque no conoció a Jesús personalmente. Se llamaba Saulo, nació en Tarso, ciudad en la costa meridional de la actual Turquía, en el seno de una familia judía...

Pues yo creía que era romano.
Era de una familia judía cuyos ascendientes fueron esclavos de romanos. Ganadas la libertad y la ciudadanía, vivían en Tarso.

Era un judío con ciudadanía romana.
Sí, un judío piadoso -de la facción farisea- y ciudadano romano de cultura helénica: hablaba, leía y escribía en griego, lengua común de cultura del imperio romano.

¡Lo tenía todo, vamos!
Eso explica la influencia que Saulo-Pablo llegará a ejercer en las emergentes comunidades cristianas del Mediterráneo, mayormente judíos helenizados como él.

¿Había ya cristianos por ahí?
Eran judíos atentos a las enseñanzas del rabino Jesús. Una facción era tradicionalista (encabezada por Santiago, hermano de Jesús, cerca del Templo de Jerusalén), otra facción era algo menos judaizante (encabezada por Pedro) y otra era la más alejada de las normas judías (la inspirada por Pablo).

¿Es cierto que Saulo empezó persiguiendo a esos primeros cristianos?
Los fariseos eran celosos observantes de la letra de la tradición judía, ¡y así era Saulo! Sí, por eso atacaba a judeocristianos: por judíos descarriados. Estuvo en la lapidación de Esteban, primer mártir del cristianismo.

Pablo empezó matando a cristianos.
A judeocristianos helenizados, por haberse apartado de la ortodoxia de la ley mosaica.

Y, yendo a Damasco, cayó del caballo.
¡Así lo pintó Caravaggio, pero eso no consta! Lo que Saulo contó luego en sus cartas es que una luz le envolvió y se le apareció Jesús (crucificado dos años antes), preguntándole: "Saulo, ¿por qué me persigues?".

Hay quien apunta a una insolación, un brote de epilepsia extática...
Fue el mismísimo Jesús, según Saulo. Desde ahí, el viejo celo desplegado contra judeocristianos helenizados ¡lo volvió contra judíos y judeocristianos tradicionalistas!: empezó a predicar que los no judíos podían ser admitidos en comuniones, que había que compartir mesa con gentiles, con paganos... igual que Jesús con pecadores y publicanos.

¿Y qué le pasó a Pablo entonces?
Que quisieron matarlo a él tanto judíos como judeocristianos tradicionalistas.

Ya veo que el primer cristianismo fue una escabechina entre facciones...
Saulo-Pablo escapó por pelos de Jerusalén y se refugió entre judeocristianos helenizados de Antioquía (al sur de la actual Turquía). Allí predicó y atrajo a paganos: y "cristianos" empezaron a ser etiquetados los seguidores de aquel judaísmo tan abierto.

¿En qué era más abierto el paulismo que otras facciones judeocristianas?
Podías no estar circuncidado, y salvarte. Podías sentarte a comer en la mesa con gentiles, y salvarte. Podías obviar las estrictas normas dietéticas judías, y salvarte...

Diseñó una religión poco excluyente.
Podías no ser judío gentil, ¡y salvarte! Eso aportó Pablo: ¡te salvabas con sólo creer en Jesús como hijo de Dios crucificado y resucitado! Tu fe te salvaba. Dios era para todos.

Atractivo mensaje.
Y lo difundía en griego: lo entendía todo el mundo, gentiles, paganos... que se adherían, ¡para desazón de los judíos, que acabaron abominando de los cristianos!

¿Y no se sintió Pablo un traidor, traidor a su judaísmo materno?
No, porque él entendía que su prédica era leal a Abraham -que había bendecido a todas las naciones de la Tierra- porque ampliaba el judaísmo, y que los errados eran los judíos estrictos.

¿En qué años predicó?
Desde finales de los años 30. Y desde el año 46 viajó por el Egeo: empezó a ser llamado Pablo ("el más pequeño"), y a escribir cartas a las comunidades. Acusado de altercados -grupos judíos quisieron matarle-, la autoridad romana le encarceló en Judea y él exigió ser juzgado en Roma. Y Nerón, que usaba a los cristianos como chivo expiatorio, lo decapitó por agitador en el año 62.

¿Tuvo tratos con Pedro en Roma?
No: en el año 63 Pedro era crucificado cabeza abajo. Fue enterrado donde se alza hoy el Vaticano. Había predicado en Roma junto a una mujer: ¡la iglesia cristiana romana fue seguramente fundada por una mujer!

¿Qué frase de Pablo destacaría?
"No hay ni judío, ni griego, ni esclavo, ni libre, ni hombre, ni mujer: ¡todos somos uno solo en Cristo!".

¿Cómo ven los judíos a Jesús y a Pablo?
A Jesús como a un respetable rabino. A Pablo, como un apóstata, un traidor que corrompió a miles de judíos...

¿Qué le diría hoy Pablo al Papa?
Pablo ya reprochó a Pedro imponer más requisitos a los fieles que Jesús. "La mesa de la eucaristía es de Cristo, ¡no nuestra!", clamó. Así que al Papa le reñiría: "¿Por qué tú niegas la comunión a los no católicos?".





Curiosa secta


Hablamos de una de las personas más influyentes de la historia de la humanidad. De haberse quedado Saulo de Tarso en su casa, hoy el cristianismo sólo sería una curiosa secta en alguna comunidad del Mediterráneo oriental. Pero el aliento de aquel hombre llamado Saulo -y luego llamado Pablo- convirtió las enseñanzas del judío mesiánico llamado Jesús en una fe de alcance universal. Invitado por la Facultat de Teologia de Catalunya al simposio internacional sobre Pablo en el Seminario Mayor de Barcelona, nos ha hablado de Pablo -luego santificado junto a Pedro, primer Papa, por la Iglesia de Roma, que celebra a ambos hoy mismo- el máximo especialista en aquel hombre que cambió el mundo.



VÍCTOR-M. AMELA


dijous, 25 de juny de 2009

BENJAMIN BARBER, politólogo de Demos: asesoró a Clinton sobre el voluntariado civil

"A quien no ha ido a votar habría que multarlo"


Tengo 69 años que tuve la suerte de vivir de país en país. La ciudadanía supera a la tribu: naces en tu tribu por azar, pero tu ciudadanía la eliges. Creo en una religión civil: soy demócrata de religión. Soy estadounidense eurófilo y ciudadano sin fronteras. Ciudadanos: ¡Asociaos!


Poco antes de la caída del Muro di una conferencia en la  Universidad de Leipzig, entonces en la comunista RDA, que acabó entre gritos de... ¡democracia! y ¡libertad!

La Stasi debió tomar nota.
Luego, los estudiantes demócratas me enseñaron la ciudad y vi montañas de basura en los parques: Amigos -les dije-, ¿por qué no os organizáis y limpiáis vuestros parques?

Una pregunta perversa, profesor.
Me miraron indignados y contestaron: "Limpiar las calles es deber del Estado" y después pusieron al Estado comunista de vuelta y media por su ineficacia.

¿Usted qué dijo?
Que la democracia es asumir que las calles son tuyas -no de ningún funcionario- y si la persona en que has delegado esa tarea no la hace, la sustituyes en las próximas elecciones, pero, de momento, debes limpiar tú.

¡Vaya políticos si tengo que limpiar yo!
Son nuestros representantes: ¡tan buenos o malos como nosotros mismos que los elegimos! La democracia no es un partido de fútbol en el que eres espectador, eres jugador: ¡es tu gobierno: no puedes limitarte a votar, ir a casa y luego quejarte del resultado! Es cierto que los partidos nos enfrentan y ponen sus intereses por encima de los de todos. Jefferson sentenció: "Los partidos sólo trabajan para sus intereses y de esa forma degradan la pureza de la democracia"...

¿Lo ve, profesor?
... Pero cuando un país tiene 40 millones de habitantes o 300 como el mío o 1.000 como India, me temo que son el único modo de articular una democracia representativa. Por cierto, Jefferson diez años después de decir eso, fundó el Partido Demócrata.

Un ejemplo más de coherencia política. 
Los partidos no son buenos ni malos, son inevitables, pero debemos contrarrestar su perversa deriva partidista.

¿Cómo?
De abajo arriba: con una sociedad civil articulada y proactiva, organizada en asociaciones para velar por la calidad de los colegios, la sanidad, los barrios. Esas asociaciones deben fiscalizar y guiar al gobierno día a día.

¿Eso es política: asociar vecinos?
Es la política: el capital social de un país, el índice de su calidad democrática que no depende de sus líderes, sino de su ciudadanía.

No podría citarle un sólo líder político suizo, pero ¡qué pequeño gran país!
Esos países con gran calidad de vida tienen ciudadanías organizadas que ya no necesitan grandes líderes con carisma, porque cada ciudadano participa a través de sus asociaciones en la gestión pública. Aquí deberíamos empezar por que el liderazgo político fuera más allá del puro partidismo.

Eso dicen todos en campaña.
A eso ayuda no haber sido elegido a dedo candidato por el aparato de tecnócratas de un partido que te coloca en una lista, sino haber sido votado directamente por ciudadanos en asociaciones de electores.

Al final el electo deviene otro político. 
Es la ley de hierro de la oligarquía: los elegidos para defendernos acaban olvidándonos y sirven a su nuevo club. Si no lo fiscalizamos -nosotros, no sólo su partido- el diputado del pueblo acaba sirviendo a sus nuevos amigos de Washington o Madrid.

Medio censo no votó en las últimas.
Por eso he propuesto que se multe al elector que se abstenga sin justificación.

Abstenerse es una opción legítima.
Decir que soy libre para no votar es admitir que eres libre para rechazar la democracia que te hace libre. No puedes usar la libertad para renunciar a ella. A quien no ha ido a votar habría que multarle.

Sólo es su opinión.
La democracia no es un partido televisado cada cuatro años. No puedes silbar a tus políticos sin implicarte en la gestión: ¡milita, da alternativas, entérate de la gestión de un área y entonces podrás criticar! Las elecciones democráticas ni se ganan ni se pierden.

¿Ah, no?
¡No! En los fascismos o ganas o te fusilan... O fusilas tú a quien te ha ganado. En democracia, las elecciones son para debatir cómo gobernarnos mejor entre todos así que uno tiene más votos que otro, pero nadie pierde. Luego la oposición debe servir al país y no sólo a su estrategia de derribar al gobierno.

Suena sólo a buenos deseos.
Es una fe: una religión civil en EE. UU. -Obama es su último profeta- con sus libros sagrados (la Constitución, la declaración de Independencia...); sus santos (Lincoln, Luther King) y que abraza a todo el que crea en ella. A la Unión Europea le falta de eso.

Si sólo le faltara de eso...
Esa religión civil evita que las demás religiones nos dividan y nos permite superar el tribalismo de etnias y territorios. El progreso de un país es inverso a su tribalismo: las sociedades más tribales son las menos democráticas. Si la ciudadanía en vez de mezclarse, se tribaliza, sucede lo de los Balcanes.

¿Su religión tiene una peregrinación? 
El voluntariado: implicarnos. Se nos dice que nacemos libres y con derechos y es falso: no nacemos libres, la libertad hay que ganársela educándose y la democracia exige servicio. Todos somos nuestros líderes.

Obama repite que votarle no basta.
Ha ganado gracias al voluntariado no sólo al electorado y sólo cambiará el país si mantiene activos a sus voluntarios defendiendo reforma por reforma en cada asociación de padres y vecinos.





¡Interdependencia!

Barber es un exótico americano políglota que se educó en Harvard, la London School of Economics y Suiza; y ha pasado su vida entre los dos continentes y sus tribalismos, de ahí su iniciativa de celebrar, tras haber presenciado demasiados desfiles militares en los "días de la independencia", un original y pacífico "día de la interdependencia" para "subrayar ante los ciudadanos del mundo cómo ningún país puede existir sin los demás". Y lo proclama durante su conferencia en la Obra Social de La Caixa. Este año los Ciudadanos sin Fronteras de Barber celebran su "día de la interdependencia" en la cosmopolita Estambul (no sé si habrán invitado a algún kurdo a los festejos).



LLUÍS AMIGUET


dimarts, 23 de juny de 2009

IÑIGO LAMARCA: ararteko, Defensor del Pueblo Vasco, desde el 2004

"Invocaba a Dios para que me librara de mi homosexualidad"


En julio cumplo los 50. Nací y vivo en San Sebastián. Licenciado en Derecho. Estoy casado con Sergio. En Diario de un adolescente gay cuento el relato de mi vida hasta que cumplo 38 años. Mi sueño político es la desaparición de ETA. Fui creyente y soy agnóstico


Yo fui un niño absolutamente normal. Ni raro ni diferente. 

¿Feliz?
Sí, el mayor de cuatro hermanos de una familia unida y feliz. Mis problemas no empezaron hasta los 14 años, cuando mi inclinación sexual se manifestó de manera clara y percibí que mi deseo iba dirigido a los niños.

¿Se enamoró?
Sí, a los 15 años me enamoré platónicamente. Todos los síntomas que yo sentía los escuchaba en boca de mis compañeros y compañeras pero referidos a personas de otro sexo. Ahí empieza la rareza.

¿Difícil, traumático...?
Claramente fue un shock que me supuso un trauma. La sociedad de los 70, en Euskadi y en España, era fuertemente homófoba, maricón era lo peor que se le podía llamar a un hombre. Ya de por sí la sexualidad era un tabú y no existía ningún referente homosexual a parte del hombre de la gabardina.

¿Qué hizo ante ese panorama?
Callar, no decirle absolutamente a nadie lo que sentía y comportarme como un chico aparentemente heterosexual. Creé un mundo interior en el que bullían los sentimientos y los deseos pero que no trascendía.

¿Era usted católico?
Sí, y de fuertes convicciones religiosas.

Pues lo debía de pasar fatal… 
Fatal, se desencadenó una lucha interna contra mi naturaleza homosexual. Yo rechazaba la homosexualidad y ese rechazo me lo apliqué a mí mismo.

Pero usted tenía claro que era gay.
Sí, pero pensaba que podría ser algo pasajero. Las primeras palabras de mi diario son una invocación a Dios para que me ayude a resolver mi problema, que es como yo llamaba a mi condición, en ningún momento aparece la palabra homosexual, la propia palabra me producía rechazo.


Con los años voy asumiendo mi orientación sexual, pero hasta los 22 no abro la primera puerta del armario. Estaba en la mili y escribí dos cartas que lo explicaban todo. Una para mi mejor amiga, Victoria, una carta larguísima en la que le explico que tengo un grave problema, pero no me atreví a poner la palabra fatídica, homosexual,hasta el final de la carta.

Pues le debió de dar un buen susto.
Sí, porque Victoria pensó que tenía un problema realmente grave, ser homosexual para ella no lo era, así que la amistad todavía profundizó más. Y la segunda carta era para un monje, una persona de gran humanidad y cultura que me inspiraba mucha confianza. Yo todavía era cristiano.

¿Cómo reaccionó?
Me dijo que en contra de la doctrina de la Iglesia él no consideraba que la homosexualidad fuese un pecado y me aconsejó que fuese fiel a mí mismo y que construyera una vida junto con quien quisiera.

¡Qué alivio!
A partir de ahí me atreví a hablar con diferentes amigos y finalmente con mi familia.

¿No se atrevía a contárselo a su madre?
Mis padres recibieron una educación en la que la homosexualidad era abominable. Hablamos de una época en la que era pecado, un crimen penalizado y la peor de las estigmatizaciones posibles. Era el negrísimo túnel del franquismo.

Entiendo.
Aun así yo intuía, y así fue, que la fuerza del amor está por encima de todo. Pero tuve que hacer mucha pedagogía porque mi elección no era casarme con una mujer y hacer una doble vida. Yo les expliqué que iba a ser consecuente e iba a luchar por mi dignidad.

¿Le respetaron?
Con el tiempo, cuando vieron que mi activismo gay fue un valor positivo para que fuera elegido Ararteko les dio mucha satisfacción.

¿Cómo vivió esos años de silencio de los 15 a los 22 años?
Había en mí una dimensión de angustia y de melancolía y por momentos de una cierta depresión que no exteriorizaba para no preocupar a mis padres. Intuitivamente recurrí a una terapia psicológica: ocuparme, me convertí en un hiperactivo.

¿Cuándo tuvo la primera relación abierta y tranquila?
Explicarlo me dio la fuerza y el valor para aproximarme al mundo homosexual, la revista Party me ayudó mucho, a través de la sección de contactos conocí a los primeros amigos homosexuales. Pero la primera relación sexual no la tuve hasta los 23 años.

¿Cómo se sentía en los ambientes gais? 
Al principio extraño. En San Sebastián se abrieron locales gais en una zona que se conocía como la cuesta del culo,obviamente no hace falta decir por qué. Yo conocía de su existencia pero nunca me atreví a ir solo y cuando me atrevía a ir con amigos procuraba no ser visto.

¿Ocultó su condición siendo docente? 
Desde el momento en que conquisté la paz interior tuve claro que el motor de mi vida debía ser la sinceridad conmigo mismo. En la universidad no hice una declaración pública, pero no me oculté y no tuve ningún problema, ni tampoco en mis cargos públicos.

Los secretos son demasiado pesados.
Padres y madres deben tener claro que el azar es el que determina la orientación sexual y por tanto respetar a sus hijos, porque si los niños y las niñas no perciben ese respeto, el daño es grande. Yel poder público debe colaborar en esa normalización.


IMA SANCHÍS



dilluns, 22 de juny de 2009

LUIS MORENO OCAMPO, fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional de la Haya (TPI)

"Somos el primer paso hacia un gobierno de la humanidad"


Tengo 57 años y nací en Buenos Aires: sufrí la dictadura y tuve la satisfacción de ser fiscal en el proceso a los dictadores. Comulgo con todas las religiones en el respeto a la vida. Nuestros problemas requieren un gobierno mundial: el primer paso es la justicia universal en el TPI.


Luis Jiménez de Azúa, presidente de la República española  en el exilio, y profesor de la Universidad de Buenos Aires, fue expulsado de ella por la dictadura en 1966; murió en 1968. Veinte años después, cinco de los seis jueces que procesaron a los dictadores eran alumnos suyos...

Justicia.
Y yo, ayudante del fiscal en el proceso a la junta, era alumno de uno de sus alumnos.

Educación al cabo también es justicia.
Hemos conseguido que ningún genocida, aunque sea un jefe de Estado, se sienta impune por muchas fronteras que atraviese...

...
... Y ese es el primer paso hacia una gobernanza mundial, pero ¿sabe lo mejor?

¿...?
Que a nosotros los mayores nos parece una utopía hecha realidad: juzgar a un genocida por crímenes contra la humanidad...

¡Vimos tanto genocidio impune!
... Pero a los jóvenes les parece... ¡No sólo justo, sino normal! Hoy instruimos sumarios en Sudán - procesamos entre otros a su presidente-por Darfur; Congo, donde hemos abierto causa por el uso de niños soldado; Colombia; Uganda; Georgia, donde Rusia nos ha remitido 3.000 casos; Afganistán; Kenia, tras la terrible violencia electoral...

Ahora recordamos esas masacres, pero también las olvidaremos pronto...
No se trata sólo de juicios. Abu Garda, un líder rebelde en Sudán, se presentó ante el TPI porque quería hacer carrera política y, antes que nada, quería ser investigado y absuelto de cualquier culpa ante su pueblo.

Desde luego, ese señor creía en el TPI.
Estamos cambiando la mentalidad en todo el mundo. Por ejemplo, es muy importante que los ejércitos y las policías se ajustan ahora en sus códigos a nuestros criterios: de ahí que el ejército español tuviera tanto cuidado en intervenir en Iraq sólo "en misión humanitaria bajo el mandato de la ONU...".

¡Cómo olvidar ese latiguillo!
Sentamos jurisprudencia universal que ya tiene inmediatas consecuencias. Un piloto australiano, por ejemplo, se negó a bombardear Iraq porque no quería verse algún día sentado ante nuestro tribunal en La Haya.

Veo que se ha hecho camino.
Mucho desde que tras los juicios de Nuremberg, el horror por los genocidios y el deseo universal de no repetir las atrocidades nazis propiciaran los acuerdos de Nuremberg y la convención de Ginebra.

Pero después de Nuremberg ha habido otros cuantos genocidios impunes.
Porque la guerra fría impidió que se realizara ese deseo hasta la guerra de los Balcanes, en que el Consejo de Seguridad de la ONU creó el tribunal especial que juzgó a Milosevic y a Karadzic entre otros.

Procesos ejemplares.
En 1994 el genocidio de Ruanda dio lugar a otro tribunal especial y en 1998 dimos dos pasos de gigante hacia la justicia global...

¿Garzón y Pinochet?
Sí: Garzón abrió uno de los dos caminos: un juez de un Estado que ordena el arresto y procesa a criminales de otro Estado basándose en la legislación internacional.

El escándalo era que fuera escándalo.
Y también se inició otro camino paralelo: hoy ya han firmado 120 países aquel Estatuto de Roma de 1998 que dio origen al TPI.

Ha firmado más de la mitad de la ONU. 
Casi toda Europa; toda Sudamérica, algunos de Asia y toda Áfricamenos los árabes.

Estados Unidos se resiste.
Pero el vaso está medio lleno. En Asia, Japón y Corea del Sur firmaron, pero es en Europa, Áfricay Sudamérica donde tenemos más apoyos, porque allí también hemos sufrido y juzgado genocidios recientes.

Firmarlo es renunciar a soberanía.
El rey de Noruega tuvo que abdicar temporalmente para poder firmarlo, porque el TPI no respeta ninguna inmunidad, ni la de un jefe de Estado, y el rey noruego la tenía.

¿Dónde están los límites del TPI?
Sólo juzgamos genocidios...

Crímenes masivos...
O no: un grupo criminal irlandés que sólo asesinaba a los herederos de terratenientes protestantes: era un genocidio limitado en número. Juzgamos también crímenes de lesa humanidad y de guerra cometidos desde el 2002, en que entró en vigor el Estatuto.

¿A instancias de quién actúa usted?
Del Consejo de Seguridad de la ONU, caso de Darfur; de un Estado o de mí mismo.

Eso último seguro que no gusta...
No, porque en relaciones internacionales los estados son los actores, y muy celosos de aceptar a nadie que no sea otro Estado.

Pero el Estado -al fin- somos personas.
Sólo actúo ante esos crímenes cuando la justicia de un país no lo hace. También soy el gerente de 300 profesionales de 60 países que ejercen en el TPI y, en especial, de los 150 investigadores. Ahora, por ejemplo, tenemos una petición de la Autoridad Nacional Palestina para que empecemos a investigar en territorios ocupados...

Fiscal: esa es una patata caliente.
¡Todas las causas justas lo son! Cuando fui fiscal en el proceso a la dictadura, recuerdo a mi madre enfadadísima conmigo porque el general Videla iba a su misma iglesia y - ella creía-nos defendía de la guerrilla.

Explicar sus juicios no debe de ser fácil.
Si no convencí a mamá sobre Videla..., ¡cómo convencer a todos sobre Ruanda! Me preocupa más ser justo.





Justicia planetaria


Moreno fue elegido fiscal del TPI por 70 países hace cuatro años, pero le queda ilusión para los tres que le restan de mandato; por lo menos, me explica sus sumarios con ilusión de colegial y tiene que reprimir la euforia para no parecer ingenuo al hablar del "gobierno mundial" (a mí también me suena a Star Trek). Colabora con universidades -estuvo el viernes en la Pompeu Fabra- para codificar la "justicia mundial" (de nuevo parece ciencia ficción). En cambio, el fiscal cuenta que sus ayudantes jóvenes en la fiscalía del TPI asumen con naturalidad actuaciones que a él le dejan noches sin dormir. Me pregunta preocupado si los jueces españoles le cortarán las alas mundiales a su amigo Garzón.



LLUÍS AMIGUET


divendres, 19 de juny de 2009

MICHAEL EISNER, entrevistador, presidió Walt Disney (1984-2005) y Paramount Pictures

"Una buena historia siempre venderá: en cualquier soporte"


Con salud, tu edad depende de tus ganas de vivir. He presidido la ABC, la Disney y la Paramount, pero lo difícil ha sido ser padre de tres hijos, ¡y aun con la misma esposa! La gran película de este siglo se producirá para internet. Colaboro con el salón HiT de Fira de Barcelona


¿Puedo llamarle colega?
También soy entrevistador.

¿Qué le interesa como tal?
De las biografías me interesan los primeros capítulos; pero después, cuando el protagonista triunfa y se hace rico, famoso y poderoso, me aburren. Con las personas pasa igual.

¿En qué sentido?
De los grandes me interesa de dónde salieron y cómo y por qué lo lograron, pero, sobre todo, cómo y cuándo se equivocaron. Todos cometieron interesantes errores.

¿Por qué le interesan los fallos?
Es ahí donde están las lecciones. Después, cuando aquel chaval que se buscaba la vida en el barrio es ya un gran hombre, ya sé lo que pasa: es mediocre y previsible. Triunfamos de igual aburrida manera, pero cada uno fracasa de una forma muy personal.

No siempre nos gusta admitir fallos.
Esa es la labor del buen entrevistador. Por eso, cuando entrevisto, me pasa igual que cuando leo las vidas ajenas: busco las debilidades, los fallos, los fracasos de mis personajes... Y noto que interesan a la audiencia.

¿Y qué ha aprendido?
Muchos de los grandes se hicieron al enfrentarse a una infancia dura de forma activa: asumieron su destino en sus manos y no aceptaron ser meras víctimas. Les sucedió lo mismo frente al fracaso: lo aprovecharon no como la negación de su propia capacidad, sino como una lección y un reto para superarse: algo estimulante.

La vida no siempre es un juego.
Pero hay que saber jugarla. No pierda nunca la ilusión ni porque no sabe algo -la gracia está en aprender- ni porque ya lo sabe todo -se volverá un cínico y un viejo amargado-. El riesgo responsable e inteligente es el único camino hacia la creación de valor.

¿Y usted?
Yo fui hijo de familia acomodada; pero en lo del fracaso sí que he aprendido mucho.

¿Qué?
He aprendido a no temerlo. El temor al fracaso paraliza y te obliga a ser mediocre, y eso es el aburrimiento y el final. ¡Ahora produzco contenidos para internet!

¿Se equivocó usted al llevar Eurodisney a París en lugar de traerlo a España?
¡No! Era la mejor opción, porque Marne la Vallée-Paris estaba mucho más cerca de los grandes mercados: Alemania, Francia, Italia, Escandinavia. Y las infraestructuras de transporte eran mejores. Hoy es un éxito.

¿Disney siempre bajo la lluvia?
No crea que no lo pensé alguna vez al soportar el clima de algunas temporadas en París. Sólo algunas. Pero fue la decisión correcta.

Hay parques temáticos en quiebra.
Los buenos como Eurodisney o... ¡el Poble Espanyol! gozan de sentido y vitalidad, pero los que simplemente son artefactos de vértigo para quinceañeros sin ningún interés intelectual languidecen.

Me han dicho que siempre que viene visita usted el Poble Espanyol.
Estoy convencido de que inspiró a Disney: es la esencia de los parques temáticos, aunque en Barcelona tienes también otras experiencias estimulantes como Gaudí y Van der Rohe, que enseñan a mirar el mundo.

Los parques temáticos son horteras.
Sólo si pretenden ser algo más de lo que son. No son el Louvre, pero los buenos parques temáticos tienen sentido. Y en Eurodisney, además, tenemos obra de Frank Gehry.

"Contenido, contenido... ¡Y contenido!".
Eso es lo que digo cuando se habla de crisis del cine, del teatro, de la tele, de los periódicos; una buena historia siempre encuentra su manera de ser contada y llegar al público. Y le advierto una cosa: todavía no se ha contado la gran historia de todos los tiempos, pero cuando llegue se contará en internet.

¿Está usted preparándola?
Claro. Dirigí ABC, presidí la Disney y Paramount, donde descubrí a Richard Gere, John Travolta o Tom Cruise, y ahora estoy produciendo películas en internet con mi empresa Vuguru con actores que ni siquiera están sindicados y me divierto aún más.

¿Dónde está el dinero en internet?
No se trata de dinero, sólo los mediocres están obsesionados con el dinero. Se trata de ideas, talento y buenas historias, y cuando alguien le diga que los periódicos desaparecen, ríase de él. Siempre habrá información -en el soporte que sea- y gente que pague para que se la jerarquicen e interpreten.

The New York Times pierde pasta.
Ahora yo lo leo por internet. Usted preocúpese de tener buenas historias que contar y no le faltará trabajo. Fíjese en que, desde la imprenta, han ido apareciendo medios, pero ninguno ha logrado sustituir al anterior.

Libro, periódico, radio, tele, internet...
La llegada de un medio nuevo condiciona y modifica -pero no suplanta- a los anteriores. Ya no se puede editar un diario como antes de internet, igual que la llegada de la tele modificó la forma de hacer radio, pero la radio sigue muy viva. ¡Y los diarios!

¿Cómo evitar que roben contenidos?
Siempre se han robado contenidos, lo que pasa hoy es que aún no hemos encontrado el precio justo por descarga. Cuando se fije, la gente dejará de descargarlos ilegalmente.

¿EE. UU. aún entretiene al mundo?
Y seguirá entreteniéndolo por dos razones: el inglés -universal- y la democracia.

Hay otras democracias.
Pero yo en EE.UU. jamás he hecho una película pensando en agradar a un gobernante o a un partido político en lugar de querer gustar a todo el mundo.





El pato mete la pata


Nos esforzamos por realzar nuestros éxitos y disimular nuestros fracasos, cuando son precisamente nuestras meteduras de pata las que nos hacen interesantes -incluso divertidos- para los demás. La perfección y la felicidad -sobre todo ajenas- aburren. Lo saben los grandes narradores y lo practicó siempre Walt Disney al dibujar las patochadas de Donald y las desgracias de Pluto. Hoy Eisner busca la lección propia en el error ajeno como entrevistador de la CNBC. Y cuando le pregunto por sus propios fallos, me habla de dinero por primera vez: "En la tele millonaria de antaño el talento invertido en crear un programa a menudo era inversamente proporcional al presupuesto disponible".



LLUÍS AMIGUET


dijous, 18 de juny de 2009

DIANA CARDOZO, directora de cine

"La fortaleza radica en asumir la propia fragilidad"


Tengo 47 años. Nací en Montevideo y vivo en México. Estudié Ciencias de la Comunicación. Ejercí 13 años de periodista tratando temas de política internacional, en ´Página 12´ (Buenos Aires) y en Canal 40 (México); y luego estudié cine. A la política le falta ética. Soy atea


Los tupamaros tenían la simpatía del pueblo.
Por sus acciones: robaron grandes bancos, asaltaron un casino, y repartían el dinero entre las villas miseria de Uruguay. Hicieron la fuga más grande de la historia: 111 guerrilleros escaparon de un penal de alta seguridad escarbando como topos.

¿Gente cultivada?
Sí, estudiantes que se rebelaron contra el gobierno fascista de Pacheco Areco. Tomaron un pueblo simulando un entierro: seis coches fúnebres llenos de guerrilleros. Y siempre preservaron la vida de los inocentes.

¿No mataron a ningún civil?
A uno, un hombre que se topó con uno de los escondites tupamaros buscando su caballo. La mujer que decidió esa muerte, Gloria Echeveste, dueña de la estancia, me lo explicó apenada décadas después. Que se hiciera cargo de la historia es todo un ejemplo para Latinoamérica, donde no hubo justicia.

Usted tenía familiares tupamaros.
Si yo en el 68 hubiera tenido 16 años en lugar de 6, su historia hubiera sido la mía. Mi generación no quiso cambiar el mundo, la utopía había desaparecido.

Somos nuestras circunstancias...
Sí, pero al mismo tiempo somos elección personal: libertad, decisión y responsabilidad; en esas tensiones vivimos. En plena clandestinidad, Adriana Castera, como tantos otros, se tiñó el pelo y se operó la nariz para no ser reconocida en una ciudad llena de soldados y con su foto colgada en las paredes. Después de años de no haber visto a su familia, se encontró con su hermano en un autobús: su dilema era ir hacia él y abrazarlo o no comprometerlo.

¿Qué hizo?
Ignorarlo, esas decisiones son las importantes en la vida. Poco después, él murió. No volvió a verlo. Ese es el valor del presente, en cada instante se juega no solamente tu vida hoy, sino todo lo que serás.

Usted volvió a colocar a Adriana en esas circunstancias.
Sí, y mientras filmábamos entró su hija de 13 años y se sentó a escuchar la historia desconocida de su madre. Adriana contaba cómo se quebró en la tortura, no aguantó el dolor y delató a unos amigos.

Eso debe de ser espantoso.
Vio como les quitaban a su bebé y quedó destrozada. La mayoría no aguantó la tortura y vive avergonzada, porque la gente quiere ser heroica. Pero la fortaleza radica en asumir tu fragilidad; el valor reside en hacerte cargo de tu propia historia, no maquillarla.

¿Ella no los canjeó por su libertad?
No, simplemente no aguantó el dolor. Vivió 13 años de cárcel y torturas, ella y sus hijos adolescentes. Y muchos años después su torturador le vino a pedir trabajo.

¡...!
Entre los esquiladores de ovejas apareció un tipo: "¿Cómo estás?..., ¡pero no te acuerdas de mí!". Y de golpe le vino a la mente la siguiente escena: ella cuelga de sus propias manos, le tiran a los pies a su hijo, de 13 años, desnudo y desmayado. Ese hombre lo patea, le pisa los genitales, le golpea una y otra vez. Entonces ella le dice: "Se te va a secar esa mano con la que haces tanto daño".

Qué locura.
Esto es la impunidad. El perdón del Estado implica que los torturadores no entiendan lo que hicieron y que piensen que hoy pueden ser amigos de sus víctimas, no tienen dimensión ética. Si no hay ni siquiera un reconocimiento de lo que pasó (en la prensa, en la educación, en la memoria colectiva…), la tortura se convierte en una anécdota.

¿Se le secó por lo menos el brazo?
Pues sí, y la mujer me decía: "¡Yo no tengo nada que ver con eso!". Hay algo artificial, sobrevalorado y manipulador en la idea de que los grandes saltos políticos están en manos de héroes, mártires, ideólogos, estadistas o elegidos. De la misma forma se responsabiliza de los grandes males a un malvado o psicópata en el poder, llámese Hitler, Pinochet, Stalin, Franco…

Detrás de ellos hay individuos indiferentes.
Sí, más allá de esos malvados hay una sociedad entera que en determinado momento acepta determinado proceso.

Veo que a usted no le gustan los mitos.
La idea mitificada del guerrillero hay que cuestionarla porque escamotea la verdad. Ellos hicieron historia de la misma manera que la hacemos cada uno de nosotros con nuestras decisiones, porque la construcción histórica está en todos los niveles. Las decisiones individuales impactan colectivamente; si nos consideramos víctimas de las circunstancias, no nos responsabilizamos de nada.

Regáleme otra historia con moraleja.
A Alba Antúnez la tuvieron siete años atada con alambre y con una capucha. Tenía 20 años. Una vez al mes la sacaban media hora al recreo. Ella tiraba una piedra al aire y volvía a cogerla. El sargento, uno de sus torturadores, vio que la piedra le había herido la mano y le dio una pelotita. Alba cuenta que esa pelotita le salvó la vida, vio una mirada humana en medio de la locura.

Ha filmado un maratón de humanidad.
Los seres humanos terminamos encontrándonos. Le puedo contar la historia de cómo un embajador inglés se hizo amigo de su secuestrador. "Por favor, no grites - le dijo el tupamaro cuando el ejército registraba la zona-,porque si tengo que matarte, me mato contigo"... Y los dos se abrazaron.





Tu decisión y yo...


"He aprendido que los que pueden mostrar su fragilidad son los más fuertes, y que hoy más que nunca debemos reflexionar sobre cómo las decisiones individuales impactan colectivamente; si nos consideramos víctimas de las circunstancias, no nos responsabilizamos de nada". Diana presenta el sábado en la Mostra Internacional de Films de Dones de Barcelona (Drac Màgic) Siete instantes,filme sobre los momentos de decisión en medio de una guerra de guerrillas, donde el individuo toma el protagonismo más allá del trazo ideológico o histórico; y esa es la verdadera historia de la humanidad, más allá del reduccionismo histórico que nos convierte en espectadores de nuestra propia vida.



IMA SANCHÍS


dimecres, 17 de juny de 2009

CARMEN SANDI, directora del laboratorio de genética de la conducta del Brain Mind Institute

"Aumentar la memoria incrementa la inteligencia"



Tengo 48: los años me hacen mejor en mi disciplina, a mí y a mi cerebro. Nací en Cantabria: abandoné la investigación española cansada de endogamia. Vivo en Lausana y mi meditación diaria es ir en bicicleta: el contacto con la naturaleza mejora la capacidad de concentración


Sólo puedo escribir si tengo una hora de cierre...
Y yo soy incapaz de hacer la maleta 24 horas antes de salir: necesito tener prisa, notar que pierdo el avión, y entonces recuerdo dónde está todo y no olvido nada.

Y está el estudiante que sólo puede estudiar a fondo la noche antes del examen.
Cada ser humano tiene una reacción al estrés, y si la conoce, puede modularla y ponerla a su servicio. Hay quien tiene más talento cuando le aprietan y quien se bloquea precisamente si le aprietan.

Defina estrés.
Definición ambigua, y encima hay muchas. Yo diría que es una situación en que el individuo intensifica su actividad cognitiva para superar una alteración en su equilibrio causada por un factor externo. Puedes superar el estrés y entonces es positivo, incluso un incentivo; y otras te supera y es negativo.

¿Cómo funciona el estrés positivo?
Por ejemplo, algunas ratas bajo estrés encuentran la salida a un laberinto con más rapidez y habilidad, porque aumentan su adrenalina y corticoides. Hemos estudiado el neuroticismo y es similar al estrés...

Defina neuroticismo.
Me refiero al grado de preocupación de cada individuo ante cualquier alteración y el grado de ansiedad que experimentamos. Hemos demostrado que ese grado de ansiedad también interfiere en el aprendizaje.

¿Cómo?
Trabajamos en un modelo matemático que permitirá medir esas interferencias en la cognición. Será complejo, pero revelador.

¿Qué harán con él?
Servirá para añadir también otra variable: las sustancias que ingiramos. Estamos experimentando, por ejemplo, con el zumo de granada, un reconocido antioxidante que podría frenar el deterioro cognitivo causado por nuestro envejecimiento.

¿Mejora el rendimiento intelectual?
Estamos estudiándolo. También ensayamos con pequeños péptidos que potencian la memoria y el aprendizaje. Para que superen la barrera hematoencefálica, se inhalan. Los resultados son esperanzadores.

¿Fármacos para la inteligencia?
Sí, para la memoria y la inteligencia.

La pedagogía moderna ha relativizado el valor del esfuerzo memorístico.
Ahora sabemos que la creación humana siempre es recreación: nuestras construcciones mentales no son ex novo: no creamos nada a partir de la nada, sino que siempre recreamos. De forma que la memoria es de hecho el primer paso hacia la creatividad. También sabemos que la memoria es lábil: un recuerdo es diferente en cada evocación.

La memoria es un país en el que todos somos extranjeros.
Y lo vemos diferente en cada visita.

¿Cuál es su primer recuerdo?
No me fío de él precisamente por lo que le digo: nunca sabemos si un recuerdo infantil ha sido sugerido por una tercera persona o es auténtico. ¿Recuerdo que a los tres años montaba en bicicleta o me dijeron después que montaba en bicicleta y he acabado fabricando ese recuerdo con materiales memorísticos de vivencias que sí existieron?

¿Freud tenía razón?
El psicoanálisis anticipa algunos de los problemas que la neurología estudia en el laboratorio: el trauma, la depresión, una relación familiar conflictiva provocarían estrés que sí son comprobables en el laboratorio. También sabemos que, de los cuatro a los diez años, un individuo puede sufrir un estrés que deteriore su capacidad cognitiva para toda la vida adulta.

¿Se nos puede curar con palabras?
En la medida en que provocan reacciones bioquímicas neuronales, desde luego. En cualquier caso, ahora vemos que la sociedad o las relaciones afectivas pueden provocar cambios cognitivos en las personas tan decisivos como la genética.

¿La inteligencia es innata y genética?
No tanto como pensamos. Hoy sabemos que eres tan inteligente por tus genes como por tu esfuerzo. El talento es moldeable con el trabajo cognitivo y no un mero producto estático de tu programa genético.

¿Cómo hacerse más inteligente?
Es una pregunta que ahora sabemos que tiene sentido, porque la inteligencia es moldeable. Estamos trabajando en prometedores programas informáticos para ejercitar la inteligencia. En un par de años, creo que podré darle resultados muy concretos.

¿Un consejo para un mal estudiante?
Primero que descubra si hay alguna deficiencia o exceso que rompe su homeostasis, su equilibrio. En ese sentido, me interesan las deficiencias de magnesio. Creo que son reveladoras a menudo.

¿Y si estoy equilibrado pero tonto?
Revise su estructura cognitiva. El aprendizaje es estructural: primero debe poner cimientos y erigir sobre ellos de forma armónica, con método y coherencia. Si no, la adquisición de conocimientos se transforma en un caos de nociones dispersas.

Por ejemplo.
No podrá estudiar física cuántica con aprovechamiento sin adquirir antes sólidas nociones de física newtoniana.

No tocará el piano sin saber solfeo.
En ese sentido, ahora sabemos que la memorización aumenta la inteligencia: entrenar la memoria y las capacidades relacionales es el buen camino para incrementar el talento.



Recordar la memoria

Memorística suena a reyes godos y rancia oposición y a aquel memorión del que presumían los tecnócratas del tardofranquismo. La pedagogía moderna la tildó de anticreativa y ese mensaje -como todos los que nos excusan del esfuerzo- tuvo éxito. Y ahora los investigadores del Brain Mind Institute descubren en el laboratorio -como explica la doctora Sandi en la Obra Social de La Caixa- que para aumentar nuestra inteligencia hay que ejercitar la memoria. Lo triste es que el descubrimiento llega cuando Google -disponible en todas partes a cualquier hora- y nuestra pereza han convertido el esfuerzo memorístico en algo tan raro y antiguo como el ábaco o la prueba del nueve.


LLUÍS AMIGUET


 

dimarts, 16 de juny de 2009

ENRIC DURAN, activista social, conocido como 'el Robin de los Bancos'

"Vamos a crear modelos de sociedad autogestionada"



Tengo 33 años. Nací en Vilanova i la Geltrú y vivo donde está el centro de coordinación del movimiento pro decrecimiento, que va cambiando de casa. Soy autodidacta. Abogo por un modelo económico basado en lo local, las cooperativas y la solidaridad. Soy agnóstico


¿Cómo le recibieron en la cárcel?
Un delito como el que se me supone, estafar a los bancos, está muy bien visto en la prisión, de modo que el recibimiento fue respetuoso. Fotocopiaban los artículos que salían sobre mí en la prensa y los repartían por la cárcel. Incluso alguno de los guardas se interesaba por mis ideas y conversábamos largo y tendido.

¿De dónde surgió la idea de estafar a los bancos?
En el verano del 2005 ya llevaba seis años participando en movimientos sociales y siempre uno de los límites en nuestros proyectos era la cuestión económica.

Y como no tenía dinero...
Leí mucho sobre la crisis energética y me di cuenta de que había que actuar ya, que el tema es urgente. Hacía falta crear un movimiento crítico sobre el crecimiento económico y, por tanto, hacer alguna acción que facilitara los recursos a corto plazo. Por otro lado, la desobediencia civil siempre ha sido algo que he seguido de cerca y respeto.

Y tropezó con Lucio Urtubia.
Sí, que siguiendo la tradición de expropiación anarquista había logrado dinero sin violencia, a través de la estafa, para financiar organizaciones revolucionarias y anarquistas. Fue una buena inspiración.

Urtubia llevó a cabo una multimillonaria estafa de cheques de viajes de Citibank.
Pero él siempre había actuado de forma clandestina y a mí lo que me motivaba era hacerlo público para defender la legitimidad de mis acciones ante la sociedad.

Y 25 años después de Urtubia, aparece Duran.
Inflé la nómina de mi trabajo real en una cooperativa sin ánimo de lucro de la que todavía soy socio y empecé a pedir préstamos. También creé un par de falsas empresas que me dieron acceso a préstamos.

Así estafó 492.000 euros a 39 bancos.
Mi objetivo era financiar, con ese dinero, movimientos sociales y denunciar el sistema financiero. Publicamos la revista Crisis,donde explicamos la crisis en sus distintas vertientes: energética, financiera y alimentaria; cómo se genera el dinero, cómo funcionan los bancos, y documentamos su poder y cómo este afecta a los partidos políticos, a los medios de comunicación, la justicia y las multinacionales.

En su segunda publicación, Podemos,invitaban a dejar de pagar hipotecas y préstamos.
Sí, y dábamos información sobre las consecuencias que eso podría llegar a tener: embargo de nóminas, vivienda…, y cómo solucionar el tema. Eso, junto a propuestas de organización social alternativa.

Cuénteme.
Construcción de cooperativas en el ámbito financiero. Estamos creando Fiare, la primera cooperativa y banca ética a nivel español. Y cooperativas de consumo y trabajo. No nos importa si la gente es morosa o no, con nosotros pueden olvidar sus deudas y reconstruir su vida con otros valores.

¿?
Es la manera de incitar a toda esa población que tiene problemas con los bancos a participar en la construcción de una alternativa social.

Si muchos dejan de pagar sus hipotecas, los abuelos perderán sus ahorros.
El Gobierno ha garantizado los ahorros.

Sólo hasta una determinada cantidad.
No le negamos al Estado la participación en esos cambios, pero como eso no está sucediendo, queremos impulsar a la ciudadanía para que se avance y hacer la transición de la manera menos traumática. El problema de la pérdida de esos ahorros es pequeño en relación con lo que se nos viene encima. Los impuestos deberían gestionarlos los ayuntamientos y de ahí para arriba.

¿Le recuerdo los casos de corrupción de algunos ayuntamientos?
Está claro que hay mucha corrupción basada en valores egoístas y que acabar con eso forma parte del cambio de conciencia. De entrada, estamos intentando construir pequeños modelos de sociedad autogestionada que demuestren que a pequeña escala otra forma de vivir es posible.

¿Basados en la propiedad colectiva?
Sí, y en el valor de uso y no en el valor de cambio; es decir, que nadie es propietario de algo que no utiliza. En las relaciones económicas locales consumir siempre lo más cercano; el apoyo mutuo, intercambio y reciprocidad.

¿Qué va a hacer ahora?
El siguiente paso es la campaña Podemos vivir sin capitalismo. Apostar por bancas éticas, crear cooperativas, poner de acuerdo a gente que tiene pisos vacíos con gente que los necesita y se compromete a restaurarlos u ofrece cualquier otro servicio, repoblación de pueblos abandonados, que descongestionaría las ciudades y facilitaría los lazos sociales.

Usted se autoimpone un sueldo, ¿no empezamos mal, no le suena a revolución que acaba en "porque lo digo yo"?
En absoluto. Yo llevo diez años dedicándome plenamente a movimientos sociales y me reservo 600 euros anuales para alimentación y transporte.

... De la misma forma, podría reservarse 600.000 porque cree que su revolución es justa y usted imprescindible.
Yo no parto del sueldo, sino de los gastos. No acumulo ni propiedades ni bienes.



Desafío al poder

Hijo de farmacéuticos y entrenador de tenis de mesa, a los 22 años dejó el deporte de élite por el activismo social. Se convirtió en héroe juvenil cuando en septiembre del 2008 anunció que había estafado 492.000 euros a 39 bancos para demostrar su desacuerdo con el actual sistema financiero mundial. Con el dinero financió la revista Crisis y desapareció. Volvió seis meses más tarde para presentar su nuevo panfleto, Podemos vivir sin capitalismo, que 2.000 voluntarios han distribuido por 400 ciudades. Tras pasar un par de meses en la cárcel reaparece con la edición en castellano de Insumisión a la banca (Ediciones B), cuyos beneficios están destinados al colectivo Crisis y su web, podem.cat.


IMA SANCHÍS





dilluns, 15 de juny de 2009

ENRIQUE MENESES, fotoperiodista desde 1947

"Castro era Robin Hood y el Che era Robinson Crusoe"


Tengo 79 años. Nací y vivo en Madrid, tras trabajar por todo el mundo. Soy periodista, hijo de periodistas, casado con periodista y con una hija que ha dejado el periodismo. Soy de izquierdas sin carnets. Las religiones son catálogos de chorradas. ¿Crisis? ¡Cada día amanece!



Nací la semana del jueves negro de 1929: "Las desgracias  nunca vienen solas", me decía mi madre, ja, ja...

¿Tenía queja de usted?
Mis padres, periodistas los dos, ¡no querían que yo lo fuese!

¿Por qué?
Para que estudiase y me forjase un futuro sólido. En octubre del 36, en Francia, mi madre me metió en la escuela pública francesa.

¿Qué hacían en Francia en esa época?
Habíamos salido de vacaciones... y estalló la guerra en España. Yo tenía seis años. Se suponía que duraría poco y pronto volveríamos, pero mi madre dijo: "Sí, sí, pero mientras, que el niño estudie". Mi padre se montó una agencia de prensa en París.

¿Y cuándo regresaron?
Cursé todo el bachillerato en Francia, y a los 17 años sucumbí a mi vocación: quise escribir un reportaje sobre Manolete, le seguí a Linares... y asistí a su muerte en los cuernos del toro Islero.

Estupendo primer reportaje, ¿no?
Mi padre siempre decía: "¡Tú no sirves para esto!", y había ordenado en la agencia no publicar nada mío... Publiqué mi crónica en una agencia rival. Y ahí empezó mi carrera.

¿Adónde le llevó?
A muchas guerras, a lugares bellísimos, a horrores, revoluciones... Siguiendo a una chica -pero esa es otra historia-, llegué a Cuba en el verano de 1957. Los barbudos de Castro y el Che estaban en Sierra Maestra y quise hacerles un reportaje. ¡No era fácil...!

¿Por qué?
Sierra Maestra estaba cercada por las fuerzas batististas, y los barbudos desconfiaban de todo el que burlaba esas líneas. Pero lo conseguí y me aceptaron: conviví con Castro en los bosques durante cuatro meses.

¿Qué le impresionó más de Fidel?
Era Robin de los Bosques: no le vi revanchista, defendía un ejército popular... Pero otros le convencieron para convertir a Cuba en el primer país comunista de América...

¿Cómo era la vida con los guerrilleros?
Nos movíamos continuamente por el monte y sólo Castro sabía dónde nos detendríamos a dormir cada noche. Sólo pensaba en la seguridad, la revolución y la política.

¿Y el Che?
Era Robinson Crusoe: vivía solo, apartado en un bohío en la selva. Pagaba a los guajiros por trabajos que nos hacían. Asmático, en un tiroteo descubrió que las nubes de pólvora le ayudaban a respirar; se entusiasmó...

¿Disparó usted alguna vez?
¡Jamás! Me invitaban a cazar corzos con ellos, pero yo me negaba: un disparo te deja trazas de pólvora en la mano durante muchos días, y si la policía me detenía... ¡cuéntales que era de matar corzos!

¿Pudo hacerles muchas fotos?
Cientos. Logré pasar los rollos a La Habana, y en las enaguas de una amiga volaron hacia Miami, y de ahí a París. Pedí a Paris Match que no publicase nada hasta que yo saliese de Cuba, para no comprometer mi seguridad. Pero entonces un grupo revolucionario habanero secuestró a Fangio.

¿La estrella de los pilotos de carreras?
Sí. Y para que el mundo viese cómo eran los revolucionarios, Paris Match publicó mi reportaje en Sierra Maestra. La policía me detuvo y me apaleó para obtener información.

¿Cantó?
No. Dos policías, uno a cada lado, iban dándome puñetazos en la cara: yo balanceaba la cabeza al vaivén de los golpes, amortiguándolos y concentrándome en otra cosa... Y así resistí. Ellos me mostraban fotos y yo inventaba nombres. La embajada española medió: me expulsaron de Cuba.

¿Ha vuelto alguna vez a Cuba?
No. Me encontré poco después con el Che en El Cairo: "Fidel quiere darte paredón", me confesó. Yo había escrito que eran comunistas, y eso le enfureció porque dejó de recibir ayudas norteamericanas. Se sintió traicionado: ¡no entendió que yo era periodista!

Dígale algo hoy desde aquí.
Has sacrificado a un par de generaciones para que Cuba prospere: deja que otra generación saque al país del caduco comunismo.

¿Qué rincón es el más hermoso que ha fotografiado?
El templo de Abu Simbel: a sus pies, en la arena, viví una semana. En la soledad de la noche era impresionantemente bello. Después fue trasladado...

¿Y el rostro más bello?
Una chica tarú en la sierra india del Bankatti, a la luz de una antorcha.

¿Y su foto más terrorífica?
Un niño muerto por napalm durante la guerra de Suez, en 1956.

¿Qué hace primero: ayuda o dispara?
Disparar la foto supone una décima de segundo: hazla, y luego ayuda. Además, esa foto ayudará a concienciar al mundo.

¿Hay una ética del fotoperiodista?
Sí: no engañar. Tengo una foto de Fidel disparando en Sierra Maestra: lo hace sobre un corzo, ¡pero muchos hubiesen dicho que era un combate, engañando al lector! Yo no.

¿Qué pecados jamás debiera cometer el fotoperiodista?
Uno: censurarse a sí mismo por proteger los sentimientos de la gente. Dos: hacer que el fotografiado pose.

Si volviese a tener 17 años, ¿repetiría?
¿Por qué los jóvenes se quejan de la crisis? ¡Cada día amanece, hombre! ¡No te hipoteques: conoce mundo! No tuve piso hasta los 41 años, y repetiría todo, incluidos errores: muchos me brindaron auténticos scoops.



Veteranía con pasión

Flaco y culto, sensible e inteligente, se desplaza ya en silla de ruedas y atesora una memoria ingente sobre un oficio que ejerce desde hace ¡62 años! Gervasio Sánchez me lo presenta, y converso con Meneses, flamante VIII premio de periodismo Miguel Gil Moreno. Los premios le saben agridulces: "Los agradezco, pero al tiempo veo que ya no puedo hacer cosas como las que hice gustosamente toda mi vida". Hoy trabaja "por tener el mejor blog" (www.enriquemeneses.com): "La blogosfera es más que un medio sustitutivo del papel de un diario: ¡es algo más complejo y hermoso!". Así demuestra que la veteranía en este oficio no siempre engendra desilusión, nihilismo, dimisión y cinismo.


VÍCTOR-M. AMELA


 

dissabte, 13 de juny de 2009

CARMEN TEJEDOR, psiquiatra; dirige el programa de prevención del suicidio del Eixample

"Yo nunca he encontrado libertad en un suicida"



Tengo 66 años. Aún sigo la reivindicación solidaria del 68. Cuando podemos hablar de algo, también empezamos a controlarlo; por eso el mejor remedio contra el suicidio es la palabra. Cada día llegan suicidas a mi consulta: si todos cooperamos, podríamos reducir su número



Si veo a un suicida a punto de lanzarse al vacío, ¿qué hago?
Para empezar, no demuestre nervios ni precipitación e intente buscar ayuda.

...
... Con naturalidad y calma, trate de hacerle hablar con respeto y tacto, encontrando el tono adecuado, preguntándole por su nombre, por qué está actuando así.

Por ejemplo...
"Bueno, vale, Lluís, entiendo que se siente muy mal, explíqueme por qué está aquí...".

...
Debe intentar rebajar dramatismo; aplazar el acto, pero no se enfrente a él ni trate de predicarle, y llámele por su nombre.

¿Por qué?
La libertad del suicida es falsa. Lo explica muy bien The bridge, un documental rodado con cámara oculta en The Golden Gate de San Francisco, lugar habitual para suicidas.

¿Qué explica?
Recoge un suicido frustrado por una foca que empuja al suicida, con las piernas rotas, hacia la superficie: "Me arrepentí -confiesa el pobre- cuando aún estaba en el aire".

Esa foca merece una medalla.
Otro suicida también se arrepiente en el último segundo y se desuella las manos aferrándose a la cornisa: "No era yo cuando me tiré". Ahí está la respuesta de cordura de no reconocerse a sí mismo en la situación.

El retorno de la dignidad.
Por eso hay que afirmarle la identidad al suicida llamándole por su nombre y demostrándole que nos importa; que es alguien para nosotros y que su vida es necesaria.

¿Y si no quiere hablar ahora?
Hágale olvidarse del ahora.

...
Recuerde el tarrito de Alicia en el país de las maravillas donde ponía "Para comer mañana". Para que aplace su decisión, hay que meter el impulso suicida en ese tarrito haciéndole hablar y escuchándole.

"No puedo explicarle lo que me pasa".
Inténtelo: vamos, en cuanto somos capaces de verbalizar un sentimiento, un deseo, un impulso, ya estamos empezando a controlarlo. Y lo mismo sucede con los intentos de autodestrucción y el suicidio.

Quien mucho avisa no se mata.
Falso: quien mucho habla de suicidio es quien acaba cometiéndolo. Hablar de quitarse la vida es un indicador de riesgo: tómeselo en serio.

Bueno, los suicidas son ínfima minoría.
El 10 por ciento de nuestra población ha pensado en poner fin a su vida alguna vez y el 1,5 por ciento lo ha intentado, pero es muy difícil dar estadísticas fiables, porque el suicidio se suele encubrir.

¿Por qué?
El suicidio sigue siendo algo vergonzante. El 10 por ciento de los suicidas deja una nota. Recuerdo una ilustrativa al respecto que decía: "Y, sobre todo, hija mía, di a las vecinas que ha sido una embolia y no que me he tomado unas pastillas".

¿Por qué el suicidio avergüenza?
Porque creemos que es un acto libre y si hay libertad hay culpa, así que existe una especie de juicio popular que condena de antemano al suicida y a quienes le rodean.

¿Suicidarse no es nunca un acto libre?
Yo nunca he encontrado libertad en el suicida: siempre eran víctimas de un estado anímico alterado que no les permitía decidir libremente.

¿No hay un suicidio racional?
El 95 por ciento de los suicidas presentan claros síntomas de trastorno mental: depresión, ansiedad, irritabilidad, impulsividad patológica. El otro 5 por ciento es el denominado suicidio balance,al que se llega tras un diagnóstico de enfermedad somática terminal.

¿Y entonces?
Suele haber una depresión más o menos encubierta.

¿Hay familias de suicidas?
Existe un factor genético comprobado en grupos endogámicos como los amish. Y también hay sociopatías que lo favorecen.

¿Como en la anomia de Durkheim?
La falta de referencias, de sentirte de un grupo, te hace más vulnerable a las depresiones, y en ese sentido será interesante comprobar si las redes sociales digitales nos protegen de esa soledad anómica.

¿El amor sigue matando?
Seguimos suicidándonos por amor. El desengaño amoroso aún es la primera causa de suicidio en todas las edades, pero suele ir acompañado de otras disfunciones.

Por ejemplo...
Los cinco factores que favorecen el suicidio son el trastorno mental; los pensamientos o ideas suicidas tras intentos previos; una enfermedad somática crónica; el desarraigo social, o impactos externos que rompen el equilibrio emocional del suicida.

¿Hablar del suicidio lo propicia?
Ocultarlo lo propicia. En cambio, una actitud social proactiva ante el suicidio lo reduce. La prueba es nuestro programa de intervención en la Dreta de l´Eixample, que ha logrado reducir un 66 por ciento las repeticiones de intentos suicidas.

¿Cómo?
Haciendo que, además de los médicos, todo el barrio participe en prevenir el suicidio: residencias geriátricas, servicios sociales, escuelas, asociaciones de vecinos, bomberos, policías... Poca inversión con mucho resultado. Es un modelo que ahora implementarán en otras comunidades.




Ellos, primero

El derecho a decidir la propia muerte es mejor cedérselo graciosamente a quienes nos hacen la vida imposible. Se me ocurre como antídoto contra la glorificación del suicidio amoroso que impregna nuestra cultura desde Calixto y Melibea hasta los amantes de Teruel -"tonta ella y tonto él", que apostillaban las comadres sabias- o al nihilista de los Sex Pistols. La doctora también tipifica el suicidio balance -el que se decide frente a una dolencia terminal- como una decisión no muy libre sino muy enferma, y esa opinión -desde su posición en absoluto religiosa- es digna de una buena polémica. La doctora Tejedor asegura que del suicidio -como testimonian los suicidas frustrados- siempre te arrepientes.



LLUÍS AMIGUET



divendres, 12 de juny de 2009

LUCIO MARGULIS, creador y coordinador de juegos serios reales y virtuales

“Si queremos ser serios, debemos jugar más”





Tengo 41 años. Nací y vivo en Buenos Aires. Soy maestro, me especialicé en Técnicas de la Educación y he estudiado Recreación y Juego. Soy asesor de diversas universidades, escuelas de negocios y gobiernos. Vivo en pareja y tengo dos hijos. Creo en la emoción y en los valores



El juego es la mejor manera de aprender.

Estoy de acuerdo, pero ¿qué es eso del juego serio?
De la misma manera que los niños aprenden y resuelven sus conflictos mediante el juego, lo pueden hacer los adultos.

Pero ya no somos niños, por desgracia.
Investigaciones en neurociencia han demostrado que hay una profunda relación entre las manos y la mente. Cada mano responde a uno de los dos hemisferios, el racional y el emocional, de manera que al expresarnos con las manos liberamos los pensamientos inconscientes y las emociones.

¿Y cómo se juega?
Hace ya algunos años que creé la consultora internacional Juego Serio y me asocié con Lego Serious Play para, mediante esas pequeñas piezas, poner a jugar y a resolver problemas a grandes compañías y gobiernos como el catalán, gallego, vasco y chileno, y organizaciones de todo tipo.

¿Quién juega?
Todos los integrantes de una organización. La idea es: si todos podemos aportar, ¿cómo lo hacemos? En algunos casos jugamos con piezas de lego; en otros, con técnicas de teatro, música..., todo tipo de actividades lúdicas que fusionan lo mejor de las artes y las letras con el management.

¿Se juega con las ideas?
...Y con los problemas. En el caso de Lego se construye la problemática y se analiza; en el caso del teatro, se escenifica y se improvisa.

¿Funciona?
Llevo más de 300 talleres en Europa y Latinoamérica y estoy convencido de que el mundo necesita un cambio de mentalidad.

De eso estamos casi todos convencidos.
Un mundo con gente jugando con la incertidumbre, donde no importe qué profesión tengas sino lo que puedes aportar a los demás desde tu paradigma, tus ideas, tus emociones y tu experiencia, debería transformar este planeta sumido en una crisis de ideas, de modelos, y de valores.

Póngame un ejemplo.
Era un momento bastante crítico entre Argentina, Chile y Bolivia. Argentina le había cortado el gas a Chile y estuvimos jugando con el director de una compañía de energía del gobierno chileno, construimos con piezas de Lego el peor escenario, luego el ideal y las posibles soluciones.

¿A qué jugó en Barcelona?
A construir la escuela del futuro con gente de la Administración, pedagogos, profesores, padres y alumnos. Montamos y analizamos, siempre mediante el juego, el escenario real, donde no se aprende haciendo, sino escuchando. Y luego la escuela del futuro. Se sorprendería de las fantásticas ideas que aparecieron, y sin discusiones.

La herramienta puede ser el Lego o un pedazo de barro.
Sí, pero el Lego Serious Play no es sólo una herramienta, es una metodología que se diseñó para que cada persona pudiera expresarse en tres dimensiones. La gente tiene cuatro minutos para responder construyendo una pregunta y sobre eso avanzamos.

Tiene más de psicología que de juego.
Cuando ves jugar a alguien, lo ves tal como es y no como dice ser. La construcción representa su modelo mental y sus emociones porque la presión del tiempo provoca que no pueda controlar. Y desde el juego es más fácil hacerle ver otras posibilidades.

A menudo pone usted a jugar con las organizaciones a artistas y científicos...
Cualquier persona que piensa de manera diferente aporta soluciones diferentes. Jugar, por ejemplo, a imaginar lo peor de una situación con diferentes personas es de una gran riqueza, y como es un juego nadie se tensa, pero lo que has visto crea conciencia.

¿Conciencia aplicable en la vida?
Así es. Los pilotos simulan todo tipo de situaciones: si eso pudiera hacerlo un director de empresa, cometería menos errores.

Nos pasamos la infancia jugando y no por ello lo hacemos mejor en la adultez.
Durante el parvulario todo es juego, pero cuando los niños entran en la escuela primaria aparece un profesor que les dice “yo sé y ustedes no saben”, y el juego queda reducido a los recreos. Yo fui despedido de muchas escuelas y tuve muchos problemas cuando trabajaba en el Ministerio de Educación argentino por estar en contra de ese modelo.


¿Qué proponía usted?
Por ejemplo, les ponía música de los Beatles y averiguábamos entre todos qué quería decir John Lennon con Imagine; y nos documentábamos y hacíamos un juicio a una generación histórica. Aprendían jugando. Pero todo eso no gustaba. En el Ministerio de Educación organicé una campaña de los derechos del niño a través del humor.

¿Chistes sobre los derechos del niño?
Sí, dibujos de humoristas con chistes sobre cada uno de los derechos de los niños. Se trabajaron temas muy serios mediante el humor. Fue un éxito, el mensaje llegó a todo el mundo, niños y adultos interiorizaron esos derechos, pero al ministro de Educación, un ingeniero agrónomo, le pareció poco serio.

Usted ¿qué ha aprendido jugando?
Primero, que se aprende haciendo, y segundo, que no se puede separar lo racional de lo emocional. Mucha gente intenta dejar lo emocional en casa y lo único que consigue es reprimirse. La mayoría de los problemas que he trabajado en las organizaciones tiene que ver, en el fondo, con la comunicación y las relaciones entre las personas.



Jugando a imaginar

Cinco años maestro de una escuela primaria, dos de director de un parvulario, cuatro en el Ministerio de Educación y uno viajando por el mundo y viviendo en sesenta familias distintas, tiempo suficiente para darse cuenta de que si queremos ser serios debemos jugar más. Empecinado en esa idea acabó creando una consultora internacional de Juego Serio y ya ha puesto a jugar, para encontrar soluciones creativas ante todo tipo de reto, a organizaciones públicas y privadas de medio mundo. “En Catalunya estamos haciendo un proyecto, la escola del futur, en el 22@; llevamos un año jugando con padres, niños, gente de la Administración, maestros..., todos construyendo lo que debería ser la escuela del futuro”.


IMA SANCHÍS
(Foto: Marc Arias)